Archivo | enero 2013

LA CIENCIA DEL BIEN Y EL MAL EXPLICADA (fragmento libro SOBRENATURAL: LA VIDA DE WILLIAM BRANHAM TOMO 5 PAGINAS: 183, 184, 185)

“…El domingo 28 de Septiembre de 1958 por la noche, Bill predicó un sermón que él llamó La Simiente de la Serpiente—un mensaje corto que sembró una de sus doctrinas más informativas y controversiales. Él tomó su texto de Génesis capítulo 3:

Pero la serpiente era astuta [sutil], más que todos los
animales del campo que Jehová Dios había hecho; la
cual dijo a la mujer: ¿Con que Dios os ha dicho: no
comáis de todo árbol del huerto?
Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los
árboles del huerto podemos comer.
Pero del fruto del árbol que está en el huerto dijo
Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no
muráis.
Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán
abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el
bien y el mal.
Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y
que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para
alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio
también a su marido, el cual comió así como ella.
Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y
conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron
hojas de higuera, y se hicieron delantales.

Bill enseñó que en el principio la serpiente no era un reptil en lo absoluto; más bien, era un mamífero. La Biblia lo llama una bestia. La serpiente caminaba erecta como un hombre, y fue formada físicamente como un hombre. Él estaba tan cercano al hombre en inteligencia que podía hablar. La palabra astuta significa “teniendo un conocimiento verdadero de los principios de vida.” En el Hebreo, las palabras astuto, sagaz, sutil, y desnudo todas provienen de la misma palabra base. El fruto prohibido en medio del huerto era el conocimiento carnal de la sexualidad humana. La palabra medio significa el centro. Cuando Eva y Adán “comieron” este “fruto” repentinamente supieron que estaban desnudos. Lo que en realidad sucedió en el Huerto del Edén fue que Eva cometió adulterio con la serpiente y quedó embarazada de él. Entonces ella le mostró a Adán lo que había aprendido e inmediatamente quedó embarazada con un segundo hijo de Adán. Nueve meses después ella dio a luz a gemelos: Caín, quien era la simiente de la serpiente; y Abel, quien
era la simiente de Adán. Aunque esta explicación es una desviación radical de la tradición Cristiana, no es una desviación de la Biblia, o incluso del sentido común. Repentinamente el primer pecado de la humanidad es levantado de entre la categoría de mito y leyenda y colocado firmemente en la realidad de la genética humana. De acuerdo a esta
interpretación de eventos, la caída del hombre no estaba basada en algo tan arbitrario como el darle una mordida a una manzana de un solo manzano entre centenares de otros manzanos; estaba basada en adulterio, un acto que nunca cesó de ser un pecado en la vista de Dios. Esa es la razón que Dios le dijo a Eva, Multiplicaré en gran manera los dolores de tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos…274 El juicio que Dios colocó sobre Eva estaba relacionado directamente con su pecado. Bill dijo, “Si el comerse una manzana causa que una mujer sepa que está desnuda, más nos valía comenzar
a repartir manzanas.” Cuando Dios castigó a la serpiente por su parte en la caída del hombre, Dios dijo, Maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.275 ¿Por qué Dios mencionó bestia cuando maldijo a la serpiente? Dios estaba clasificando a la serpiente
con otros mamíferos, como vacas, leones, y monos. Luego Él cambió a la serpiente de un mamífero con piernas, a un reptil sin piernas. Esa es la razón que los antropólogos nunca encontraran el “eslabón perdido” entre el hombre y el chango. La serpiente original es ese “eslabón perdido,” pero Dios cambió tan completamente las especies que ya no pueden ser relacionadas genéticamente con el hombre. No obstante, la naturaleza de la bestia subsiste. Luego Dios le dijo a la serpiente, Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya.276 La serpiente tuvo una simiente física o descendencia, y esa simiente fue Caín y sus descendientes. Mire a los atributos de Caín. Él era tan religioso como su hermano Abel. Ambos hombres edificaron altares de modo que pudieran adorar a Dios. Caín, quien carecía de una revelación de la verdadera naturaleza del pecado, ofreció fruto sobre su altar; mientras que Abel, quien tenía una revelación de la verdadera naturaleza del pecado, ofreció sangre. Dios aceptó la ofrenda de Abel, pero rechazó la de Caín. Eso enojó tanto a Caín que él mató a su hermano. El homicidio no es un atributo de Dios, sino un atributo del diablo. Esa es la manera que Satanás introdujo el mal en el plan de Dios. El mal fue introducido genéticamente dentro de la naturaleza del hombre al fusionar los genes de la primera mujer con los genes de una bestia, la serpiente original. La naturaleza bestial resultante de su descendencia se multiplicó a través de la historia, combinándose y diluyendo los genes de Adán, propagando la envidia, el odio, la intolerancia, y toda otra característica perjudicial conocida para la raza humana, y trayendo incontables dolores sobre la tierra.”

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